Una arquitectura del clima: Josep Lluís Sert

*Guiones de clase: composición 4

g.carabí

Josep Lluís Sert, 1971 Fotografia de Joaquim Gomis. Fuente: El Matí Digital

Josep Lluís Sert, 1971 Fotografia de Joaquim Gomis. Fuente: El Matí Digital

L’arquitectura no va per paisos. Va pel sol, el cicle de 24 hores, els vents dominants, el que creix, etc. L’arquitectura americana del nord, té molt més veure amb la del Canadà que amb la del Caribe, i la de Florida té molt a veure amb la de Cuba.[1]

1. Pronunciadas para la revista Quaderns d’Arquitectura hacia el final de su vida —fallece un año después—, las siguientes palabras de Josep Lluís Sert resumen unas convicciones personales que asomarán, de forma temprana, cuando ya lidera en 1929 el recién constituido Grup Català d’Artistes i Tècnics per a la solució dels Problemes de l’Arquitectura Contemporània (GCATSPAC), de ámbito catalán. Un año después el grupo será incorporado como sección este del GATEPAC, de ámbito español, y fundado oficialmente en el Gran Hotel de Zaragoza. Las aludidas palabras de Sert señalan la certidumbre que supone, para el arquitecto, no tanto incorporar las condiciones geográficas y ambientales a la arquitectura sino considerarlas como determinantes para su desarrollo.

En 1930 el diario Mirador publica, en su sección dedicada a las artes y los discos, y durante varias semanas, una misma pregunta que van respondiendo distintos arquitectos del momento. La cuestión que plantea el diario Mirador, directa, de carácter general, y en pleno debate sobre la modernidad es la siguiente: «Què penseu de l’arquitectura moderna?».

Entre otros los arquitectos interpelados son A, Puig i Gairalt, R. Puig i Gairalt, F. Folguera, S. Illescas, F. de P. Quintana, J. Torres Clavé, A. Florensa y J. Bayó. Cuando le toca el turno a Sert, líder del grupo este del GATEPAC, el arquitecto responde con una argumentación basada estrictamente en la técnica constructiva. Para Sert la virtudes de la arquitectura moderna se basan en el uso de las estructuras de metal y el hormigón armado, la supresión de paredes de carga que aligeran los edificios, o el empleo de las ventanas horizontales para cumplir de manera más efectiva la iluminación y ventilación. Estos son los elementos que explican el camino que ha tomado, y debe llevar, la arquitectura moderna.

¿Sólo técnica?

A modo de comentario al margen Sert introduce de soslayo lo que va a fijar, de manera más específica, su modo de entender la arquitectura moderna, su conexión más explícita con la tradición local:

Això no vol dir que no deguin conservar-se alguns sistemes tradicionals que lliguen perfectament amb la construcción moderna, com són, per exemple, les admirables voltes de maó pla de la nostra terra.[2]

2. Desde sus inicios se trata de ver, en la obra de Sert, una unidad indisoluble entre las aportaciones técnicas que traerá consigo el desarrollo de la segunda industrialización, y una mirada atenta a la geografía, el entorno, la climatología en definitiva, a los condicionantes propios de un lugar. Una aparente paradoja que, junto con otras más, puede leerse como la eterna dualidad con la que Sert debe convivir tanto personal como profesionalmente.

Hijo de aristócratas y republicano; español en Harvard y extranjero en Barcelona; discípulo y amigo de Le Corbusier; impulsor de la modernidad pero sin creer a ciegas en su ideario. J. M. Rovira ha señalado la paradoja del arquitecto utilizando una imagen como metáfora[3]: la fotografía de grupo realizada con motivo de la boda de su prima, María Benet Sert. La fotografía, dice Rovira, identifica la imagen de un individuo que se halla a disgusto en la instantánea pero que tampoco puede impedir salir en ella; sentimientos encontrados frente a un tiempo y un lugar, imagen del extraño incomodo que le acompañará durante toda su trayectoria profesional.

Boda María Benet de Sert, sobrina de Josep Lluís Sert. Fuente:Josep M. Rovira, Jaume Freixa, Sert: entre la ciutat funcional i el disseny urbà Bardcelona, UPC, 2006, p. 5.

Imagen boda María Benet de Sert, sobrina de Josep Lluís Sert (en rojo).
Fuente:Josep M. Rovira, Jaume Freixa, Sert: “Entre la ciutat funcional i el disseny urbà” Barcelona, UPC, 2006, p. 5.

Participación, implicación pero también incomodidad ante la ortodoxia del Movimiento Moderno que Sert exorciza a través de la arquitectura vernácula ibicenca:

Sí, és una cosa que ens va impressionar molt la primera vegada que vam anar a Eivissa l’any trenta-dos. Va ser un descobriment en el sentit que vam veure que moltes d’aquestes coses que es feien en el centre i el nord d’Europa, ja les teníem aquí, no les havíem d’anar a buscar. Per exemple, les teulades planes i els volums bastant primaris i sense decoració ja existien. Eren privilegis de la pobresa. Puig i Cadafalch va haver d’anar-ho a buscar a Nuremberg: la inspiració de la casa Ametller del gòtic alemany. Nosaltres defensàvem el gòtic català, Santa Maria del Mar i Pedralbes, i teníem discussions amb els professors, que pretenien que les esglésies i els monuments catalans no acabaven en teulada com els del nord perquè se’ls acabaven els diners, i no. Santa Maria és perfecta, aquells desguassos i aquell terrat…! [4]

3. Una revalorización de lo vernáculo que le permite a Sert, de nuevo, resolver una paradoja: construir modernidad alejado del territorio más urbano y según el patrón racional funcionalista; y situar, dicho sea de paso, lo mediterráneo como origen de la arquitectura moderna[5]. Un ejemplo: las casas de fin de semana en Garraf, construidas entre 1934 y 1935[6].

Una modernidad que, finalmente, deja paso a las (in)variables arquitectónicas que no dependen de un tiempo ni de un lugar:

El que és important, és el ritme, la proporció. No es tracta de funcionalisme sinó de fer una cosa que sigui un conjunt harmònic.
(…)
El nom de “modern” comença per ser una cosa molt difícil de definir. Jo m’estimo més utilitzar el terme arquitectura contemporània, que és la del seu temps, la del moment que va canviant.[7]

 

Josep Lluis Sert. Vivienda tipo A, de fin de semana en Garraf, 1934. Fuente: Urbipedia

Josep Lluis Sert. Vivienda tipo A, de fin de semana en Garraf, 1934.
Fuente: Urbipedia


[1] Josep Lluís Sert, “L’avantguarda lúcida. Una conversa amb Josep Lluís Sert”, Quaderns d’arquitectura i urbanisme. nº 152, 1982, p. 77.

[2] Josep Lluís Sert, “Què penseu de l’arquitectura moderna”, Mirador, 24  de abril de 1930, p. 7.

[3] Josep M. Rovira, Jaume Freixa, Sert: entre la ciutat funcional i el disseny urbà  Bardcelona, UPC, 2006, p. 5.

[4] Josep Lluís Sert, “L’avantguarda lúcida. Una conversa amb Josep Lluís Sert”, Quaderns d’arquitectura i urbanisme, nº 152, 1982, p. 74.

[5] GATEPAC, “Raíces mediterráneas de la arquitectura moderna”, AC Documentos de Actividad Contemporánea nº 18, 1935, pp. 31-36.

[6] Sobre el viraje de concepto entre los prototipos de casas desmontables de fin de semana del GATEPAC, y las casas de fin de semana en Garraf, véase el excelente artículo de Oscar M. Ares, “GATEPAC. Casas de fin de semana, entre la tradición y la máquina”, DC. Revista de crítica arquitectónica, nº 11, 2004.

[7] Josep Lluís Sert, op. cit. p.76.

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